Victorias peligrosas

DestacadosReflexiónTodos

Confía en el Señor de todo corazón, y no en tu propia inteligencia.  Reconócelo en todos tus caminos, y él allanará tus sendas.  Proverbios 3:5-6 (NVI)

A diario en nuestras vidas libramos batallas, ya sea contra una enfermedad, una tentación o algunas otras situaciones que se presentan  regularmente, muchas de esas batallas las ganamos y otras la perdemos, pero cada vez que nos enfrentamos a una de ellas lo hacemos con la fe de que ganaremos, y nos preparamos, pedimos a Dios que nos de la fortaleza para  enfrentar y salir victoriosos de las guerras que enfrentamos y en su misericordia Dios nos da la fuerza, valentía y recursos necesario para ganar la batalla, permitiéndonos salir victoriosos de ella.

¿Pero qué pasa después de la victoria? Aquí es donde está el peligro, donde hay que poner mucha atención y tener cuidado con los peligros que vienen detrás de las victorias, porque estos pueden ser la causa de una futura derrota. Por esta razón compartiré con ustedes algunos de los peligros que traen las victorias y de los cuales tenemos que cuidarnos después de ganar la  batalla que enfrentamos.

1: Confiarte de tu enemigo después de ganarle una batalla: Para ilustrar un poco éste punto, me gustaría mencionar el best seller Caballo de Troya de J.J.Benítez. Es impresionante ver la estrategia de los griegos para derrotar a los troyanos, fingieron ser derrotados y como ofrenda por la victoria los griegos dejaron un caballo inmenso, el cual  tomado por los troyanos como un signo de su victoria, el caballo fue llevado dentro de los gigantescos muros, sin saber que en su interior se ocultaban varios soldados enemigos. Durante la noche, los guerreros salieron del caballo, mataron a los centinelas y abrieron las puertas de la ciudad para permitir la entrada del ejército griego, lo que provocó la caída definitiva de Troya.

“por ganar una batalla que descuidamos los muros por celebrar la victoria”

Así pasa muchas veces en nuestras vidas nos confiamos tanto por ganar una batalla que descuidamos los muros por celebrar la victoria, dejando sin protección los muros de nuestras vidas. Recuerda algo, vencer una tentación causada por tu debilidad no significa que ya no necesites orar por fortaleza. Venciste una tentación pero todavía queda la debilidad en ti, sigue orando. 1 Tesalonicenses 5:17

2: Acondicionarte a una victoria: Nuestro problema muchas veces es que luego de ganar una batalla pensamos que todo termina ahí. Se nos olvida que a diarios nos enfrentaremos a  nuevas batallas, por ende no nos podemos quedar de brazos cruzados y en una celebración eterna, no es que no celebremos, no es eso; es que entiendas que tienes que prepararte para la próxima batalla. ¡Celebraste hoy! Mañana comienza a entrenar nuevamente a preparar la estrategia de la próxima batalla. Efesios 6:10-11.

3: Auto confianza y vanagloria: En ocasiones el señor nos da las instrucciones para ganar una batalla y efectivamente salimos triunfadores, pero llega un punto en que tantas victorias hacen que pensemos que ya no depende del Señor si no de nuestras estrategias, nuestras formas de batalla, nuestra propia inteligencia, y ese es uno de los errores más grandes que podemos cometer; confiarnos en nosotros mismo, nuestros recursos, relaciones y posiciones, dejando en un segundo plano el mandato de Dios. Se nos olvida que Dios es omnisapiente, sabe todo lo que pasó ayer y qué pasará  hoy y mañana. Tenemos que entender, solamente tendremos éxitos duraderos en nuestras batallas, solo cuando comprendamos  que quien nos da la victoria es Dios y solo Él merece la gloria por las batallas ganadas. Proverbios 3:5

Jean Carlos de León

www.yosoydinamico.com

Comentarios

Comentarios

Related Posts